Las Clases Casi Terminan, el Adiós que Envuelve a un Ciclo Escolar.

El término de un ciclo escolar está lleno de movimientos emocionales en el alma, recuerdo mis años escolares y cada término de ellos llevaba consigo una carga de emociones inexplicables, el nuevo comienzo generaba mucha expectativa de mi parte y con ello también me imponía retos y esperanzas.

La Infancia

Ciclo escolar 2En mi infancia, esperar el nuevo ciclo escolar representaba las compras de lápices de colores, libretas, uniformes y claro la mochila, que año con año era tan esperada para mí, en mi lugar de hija no había preocupaciones económicas, mi única preocupación era cuál sería la mochila nueva o los lápices nuevos, siempre anhele los colores Prismacolor, como no anhelarlos si eran los “ Más mejores” así decíamos en la escuela tenerlos era significado de poder adquisitivo.

En todos los sistemas en los que nos desenvolvemos tienen códigos, la escuela por supuesto tiene el propio y conforme vamos creciendo y pasando cada ciclo escolar vamos aprendiendo estos códigos que son necesarios para la supervivencia del alumno en el aula ya que está rodeado de seres humanos con las mismas necesidades de experimentar de conocer de llenar esos vacíos emocionales que aún no entendemos y que son tomados de la familia de origen.

Cuando somos niños tenemos algunas necesidades por cubrir y la mayoría son resueltas por los padres, entre ellas, un hogar, la comida, el techo y después de cubrir estas necesidades lo siguiente es cubrir las emocionales, estas necesidades afectivas a veces no pueden ser cubiertas por los padres y es cuando de forma inconsciente las buscamos cubrir con las  personas que nos rodean.

Ciclo escolar 3En el caso de los años escolares deseamos cubrir las necesidades con nuestros profesores o compañeros, recuerdo que en la primaria tuve una profesora a la que llegue a tener un aprecio importante ella cubría mi necesidad afectiva la que carecía por parte de mi madre y para mi ella representaba el amor y cariño que mi madre no podía darme, de tal suerte que pasé con ella el tercer, cuarto y quinto  grado de la primaria, tuve suerte ella me proporcionó amor y cuidados y me sostuvo en la vida emocional mientras estuvo cerca de mí y esto duró más de la etapa escolar era tanta la necesidad emocional que yo tenía que aún al terminar la escuela primaria yo la seguía visitando el día de su cumpleaños y el día del maestro era tanta la lealtad que sentía hacía ella que me involucre más allá de lo que mi familia de origen me había proporcionado. Pasó el tiempo y al ir alejándome de ella comencé en una búsqueda por encontrar quien llenaría ahora ese vacío y quien cubriría esa necesidad emocional en esa búsqueda hubieron muchos tropiezos, amistades dolorosas, conductas de rebeldía y un camino largo de personas que fueron parte de mi vida y quienes en su momento cubrieron esa necesidad afectiva, poco a poco esas personas se fueron quedando en el camino  y hoy comprendo que solo fueron parte de mi proceso de maduración.

Hoy me encuentro de nuevo con un fin de ciclo escolar, claro ahora desde mi  lugar de adulto y no precisamente como estudiante sino como Psicóloga mirando desde mi trinchera como es que algunos de mis consultantes pasan por esos retos del fin de ciclo, con el descubrimiento de esos códigos de cada sistema en los que se encuentran inmersos y con la comprensión de su historia familiar, tomando su lugar de hijos, agradeciendo lo que sus padres les han dado y haciendo algo bueno con ello, no ha sido fácil. A mis consultantes en etapa escolar siempre les digo:

“Tengan paciencia, siempre hay una nueva forma de vida”.

Claro en ella existe el esfuerzo que muestran en tomar  la  herramienta para su proceso emocional.

Mami hoy te dedico esta pequeña publicación en dónde te expreso mi amor y admiración, no hay mejor maestra que tú, ahora lo entiendo, no hay mejor maestra de vida, gracias porque todos los días me haces sonreír porque tu amor infinito me hace sentir amada con tan solo una mirada o una sonrisa, gracias porque tú y mi papá son el mejor ejemplo de vida, gracias por seguirme mostrando que no hay nada más valioso que tu experiencia.

Alejandra

La Visión Profesional.

El enfoque Sistémico ha sido tan amplio que se ha materializado no sólo en la Psicología sino también en la Pedagogía Sistémica creada por la Lic. Angélica Olvera García de quien comparto esta frase: “Sólo un corazón agradecido aprende”.

La Pedagogía Sistémica  permite que profesionales de la educación muestren interés en profundizar en los principios bajo los que se rige de tal forma que estos estudios revelan desde el enfoque Sistémico la Educación emocional que establece el sujeto en su red de interacciones, la autora de “Pensar con el corazón, sentir con la mente”, Mercé Traveset Vilaginés nos habla que la educación emocional significa ampliar nuestra mirada   a todos aquellos fenómenos que están incidiendo en nuestra vida: la mirada transgeneracional (antepasados, las raíces), la mirada intergeneracional (padres e hijos; maestros-alumnos), la mirada intrageneracional (lealtad a la propia generación y al contexto histórico), la mirada intrapsíquica (el individuo como sistema físico, emocional, mental, espiritual, etapa evolutiva).

En mi quehacer terapéutico y al trabajar con chicos de etapa escolar la herramienta más poderosa es justo trabajar con su educación emocional y ofrecerles herramientas necesarias para generar el puente entre las emociones y el pensamiento, y con ello lograr una adaptación de su sistema escolar

Este modelo de educación emocional sistémico es fruto de las aportaciones de diversos autores de la neurociencia, como Damasio, autores pioneros del nuevo paradigma de la complejidad y de la teoría de sistemas como Edgar Morin, Humberto Maturana y especialmente Bert Hellinger con su descubrimiento de los órdenes que operan en los sistemas humanos y la aplicación de los mismos a la pedagogía, con la creatividad y el esfuerzo de Angélica Olvera, pionera de dicha aplicación en México, en el Centro Universitario Doctor Emilio Cárdenas (CUDEC).

Hoy mami, en este fin de ciclo escolar te reconozco desde mi lugar de hija y te digo:

Gracias, gracias , gracias por todo lo que me entregaste en este camino por la vida que a ti te debo, sembraste en mí semillas que hoy estoy cosechando: Tú eres la grande, yo soy la pequeña.