El Papel de El Padre en la Vida Familiar

Se ha hablado muchas veces sobre la importancia de la madre en la formación y desarrollo de cada uno de nosotros dado su nivel de influencia en nuestro quehacer  humano, sin embargo, a veces se omite manifestar el gran aporte de el padre a cada uno de nosotros.

De inicio se habla que el primero en llegar a un matrimonio es el hombre, dado que  tradicionalmente es quien realiza la petición de boda a la mujer quien, al aceptar dicha propuesta, se suma al proyecto de familia. El padre se convierte entonces en la base de la familia.

La palabra padre viene del latín pater que significa “defensor o protector” y es esta una de sus funciones principales; así, desde su gran lugar, se mantiene cuidando la integridad de la madre e hijos, procurando a su vez el que nada falte para su supervivencia.

El será también el primer amor de la hija y a quien ella habrá de soltar para ir a la esfera de las mujeres y en su tiempo ir a su pareja, por su parte el hijo, alrededor de los 12 años, se alejara de la madre para ser llevado por el padre a la esfera de los hombres y aprender ahí lo necesario para ser el precursor de nuevas familias.

A veces el padre no es respetado por la madre, impidiendo consciente o inconscientemente, que los hijos tomen todo lo que su padre puede darles dando pie a carencias emocionales y afectivas que tarde o temprano se reflejarán en la elección de pareja y en la manera en que se relacionarán con esta.

Si bien no siempre es posible contar con la presencia física o emocional de un padre, es importante dar siempre un lugar en nuestro corazón a ese ser que, bajo las circunstancias que fueran, es el 50% de lo que hoy somos y  ha tenido un papel innegable para que hoy estemos en la vida.

Ahora bien, ¿cómo se manifiesta el que no se haya tomado al padre?, una de dichas  manifestaciones lo podemos observar en personas que han caído en adicciones ya sea de tabaco, drogas o alcohol, es como si el hijo dijera “Papá, te bebo en cada trago”, así mismo, estar en sintonía con el padre nos da éxito en lo profesional y fuerza para concretar proyectos y, por supuesto, ante los hijos no se podrá estar plenamente disponible.

Bert Hellinger, reconocido como el creador de las constelaciones familiares, nos ha compartido una carta que escribió a su padre Albert Hellinger, en ella se plasma la gran trascendencia del padre para alcanzar un estado de mayor plenitud en el alma y el reconocimiento al invaluable aporte a nuestra vida.

Querido papá:

Tanto tiempo no supe lo que me faltaba en lo más íntimo. Tanto tiempo estuviste tú, querido papá, desterrado de mi corazón. Tanto tiempo fuiste como un simpatizante más, que pasé por alto, porque mi mirada se mantenía dirigida hacia algo distinto, hacia algo Mayor, así es como me lo imaginaba. De pronto regresaste a mí desde la lejanía, porque mi mujer Sophie te llamó. Ella te vio y tú hablaste conmigo a través de ella. Cuando pienso lo mucho que, tantas veces, me consideré superior a ti, lo mucho que también te temí, porque a menudo me golpeaste dolorosamente; y lo mucho que te desterré de mi corazón. SÍ tuve que desterrarte, porque mi madre se interpuso, entonces siento hasta ahora, en lo vacío y lo solitario que me había convertido y que me encontraba, como apartado de la vida plena. Pero ahora regresaste a mí como de muy lejos, cariñosamente y a distancia, sin intervenir en mi vida. Hasta tan sólo ahora comienzo a captar, que fuiste tú, quien día a día aseguró nuestra supervivencia, sin que hayamos sentido en el fondo, cuánto amor se desbordó de ti hacia nosotros, siempre de la misma manera, siempre en vista de nuestro bienestar y no obstante, como excluido de nuestros corazones. ¿Alguna vez te hemos dicho lo fantástico que fuiste como nuestro padre? La  soledad te rondó y como quiera permaneciste cuidadoso y cariñoso al servicio de nuestra vida y de nuestro futuro. Nosotros lo tomamos como natural, sin valorar jamás, lo que a ti te exigía. Ahora me brotan las lágrimas, querido papá. Me inclino ante tu grandeza y te tomo en mi corazón. Tanto tiempo estuviste como excluido de él. Tan vacío se encontraba sin ti. También ahora te mantienes a cierta distancia, en forma amable, sin esperar algo de mí que quite un tanto de tu grandeza y tu dignidad. Tú sigues siendo el grande como mi Padre, y yo te tomo y  todo aquello que te debo, como el hijo por ti amado.

Querido papá, Tu Toni* (Así le llamaban a Bert Hellinger como niño en casa)

Así es como Bert Hellinger veía la grandeza y dignidad de el Padre a quien al final de la cita le dice: Tú sigues siendo el grande como mi Padre, y yo te tomo y  todo aquello que te debo, como el hijo por ti amado.

*Valencia, M. V., & Jandette Chávez, M. E. (2016). Modelo de Supervisión de Constelaciones Familiares. John Jairo Gil Cubillos.